
Las inversiones en el desarrollo de los países y la calidad de vida de sus habitantes están crecientemente asociadas a los niveles de educación de su población. Allí donde los niveles educativos son todavía deficitarios predominan las inversiones de tipo tradicional, que conllevan escasas mejoras en los niveles de productividad y competitividad; además que la población tiene una escasa cultura de exigencia de calidad en los productos que consume. En cambio, en países con altos porcentajes de población con educación superior, donde la estructura de profesiones da importante lugar a las ingenierías y donde existe una buena base de enseñanza de matemáticas y ciencias, las inversiones favorecen el desarrollo intensivo de nuevas tecnologías; conllevan el logro de más altos niveles de productividad, eficiencia y calidad de los productos consumidos; y aumentan las posibilidades de ganar mayor presencia en los mercados de comercialización internacional.
Nuevas tecnologías y nuevos campos de profesión. El Internet y el correo electrónico son una infraestructura clave del desarrollo económico y social, promoviendo la creación de nuevas profesiones. Por citar solo un ejemplo, la nanotecnología, la neurotecnología y la biotecnología, en alianza con las tecnologías de la información, serán vitales en la atención sanitaria y el desarrollo de la robótica. Las TICs son verdaderos motores de la innovación, del crecimiento económico sostenido y del bienestar social. A ello se añade que son el principal medio de comunicación y están permitiendo la creación de nuevos tipos de negocio que, al no exigir un contacto directo, se proporcionan a distancia.
Hace dos años, en los países miembros de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE), las nuevas tecnologías representaban el 9% del valor agregado total de la industria y 14.5 millones de empleos. El 5% de los trabajadores de esas naciones son especialistas en TICs y en un 20% adicional de empleos se utilizan estas herramientas. Se prevé en un futuro cercano, que otro 20% de la fuerza laboral esté afectada por cambios en la forma como trabaja: no necesariamente en una oficina sino en la casa o cualquier otro lugar.
Hay un acelerado aumento de las exportaciones e importaciones de productos relacionados con las TICs y es cada vez mayor la negociación de productos que implican el uso de contenidos digitales. De otro lado, la inversión en Investigación + Desarrollo sigue siendo el principal propulsor del crecimiento y del cambio en el sector tecnológico y en la economía en general.
El aumento o reducción de las brechas de desarrollo tecnológico está y seguirá intensamente condicionada a la forma como los países avancen en la identificación de estrategias de expansión y calidad de oportunidades de educación para mejorar sus capacidades internas, pues la sociedad del conocimiento y la tecnología, demanda de la población niveles más elevados de instrucción. En Europa, la esperanza de un niño de cinco años de edad es recibir entre 16 y 21 años de educación. Se espera que el 53% de los jóvenes se matricule alguna vez en su vida en un programa de educación universitaria y un 16% en otros programas de educación superior[1].
De allí que no sorprenda que el ritmo con que crece la educación superior en el mundo desarrollado y en desarrollo sea más intenso desde principios de este siglo que en lustros anteriores. A punto tal que los incrementos de presupuesto asignados en el período 1995-2004, en los países miembros de la OCDE, son superiores al conjunto de gastos en educación primaria, secundaria y post secundaria no terciaria. No obstante, al no crecer los aumentos de presupuesto al ritmo de la matrícula, el gasto por estudiante comienza a declinar en países como la República Checa, Hungría, Reino Unido y Polonia.
Pero la expansión de la matrícula no solo es problema de inversiones, también lo es de eficiencia del gasto ejecutado para mejorar los resultados y aumentar la productividad sectorial. Todavía el gasto sigue siendo principalmente en salarios basados en calificaciones y aumentos automáticos[2]. Todavía cuesta mucho adecuar los contenidos de los programas de formación en todos los niveles de enseñanza para asegurar la adquisición de ciertas competencias, conocimientos, actitudes y valores claves que permitan a los individuos participar apropiada y crecientemente en una sociedad diversa, plural y globalizada; lograr un manejo suficiente de las TICs; y aprender a lo largo de la vida para adaptarse constantemente a los cambios que se produzcan en el mercado laboral y en la vida cotidiana.
¿Y el Perú?
Para un país como el Perú, cuya perspectiva de crecimiento económico para las siguientes dos décadas es de las más prometedoras, el desafío educativo está en ampliar las oportunidades de una enseñanza básica de calidad accesible a toda la población, a la vez que desarrollar la educación superior, también de alta calidad, para disponer de la vanguardia de recursos humanos que necesita el desarrollo sostenible. Aunque es duro aceptarlo, con niveles de aprendizaje como los que muestran las evaluaciones aplicadas a alumnos y profesores de la educación básica en los últimos años enfrentamos el riesgo de estancarnos en el crecimiento, e incluso, que otras naciones superen la expectativa de desarrollo económico del Perú.
Estadísticas recientes revelan que el nivel educativo de la población adulta continua aumentando, debido principalmente a que existe un mayor número de jóvenes que completa la secundaria y la educación superior. La matrícula educación superior se acerca al millón de estudiantes, habiendo aumentado en 75% respecto de 1990. En el año 2007 existía 3.49 estudiantes matriculados en educación superior por cada 100 habitantes, casi uno por ciento más de los que había en 1990.
Los servicios que aumentan más dinámicamente son los de las universidades, que lo hicieron a un ritmo del 3.9% anual, en comparación al 2.5% experimentado por los institutos y escuelas superiores no universitarios. Al igual que en Europa, particularmente espectacular fue el crecimiento de la matrícula universitaria en el período 2000-2007, cuando lo hizo al 5.1% anual; tasa de crecimiento mucho mayor a la de educación inicial, que en ese período creció al 1.2%. Un factor que explica esa tendencia es el desordenado nacimiento de nuevos institutos, escuelas y universidades; en especial privados. Desde 1990, el número de institutos y escuelas superiores pasó de 447 a 1,092 y las universidades de 52 a 92. Se proyecta que el número de universidades llegue a 100 en el transcurso del 2008.
Matrícula en educación superior universitaria y no universitaria
Período 1990-1995-2000-2007
|
|
1990 |
1995 |
2000 |
2007 |
|
No universitaria a/ |
235283 |
298894 |
359783 |
357958 |
|
Universitaria b/ |
314798 |
372908 |
426029 |
604197 |
|
Total |
550081 |
671802 |
785812 |
962155 |
|
Población demográfica c/ |
21753328 |
23836867 |
25939329 |
27595432 |
|
Estudiantes de Ed. Superior/ habitante |
2.53 |
2.82 |
3.03 |
3.49 |
a/ Fuente. Unidad de Estadística del Ministerio de Educación.
b/ Resúmenes Estadísticos de la Asamblea Nacional de Rectores.
c/ INEI. Para 1990, 1995 y 2000, Proyecciones de Población 1970 - 2025. Para el año 2007. Proyecciones de Población según el Censo de Población y Vivienda 2005.
¿Por qué crece la oferta universitaria? Tres factores que confluyen en esa tendencia:
a. Se masifican sus servicios. El nacimiento y expansión de la oferta de educación superior obedece, en mucho, a la existencia de mecanismos de autorización de funcionamiento de institutos, escuelas y universidades con escaso rigor y desconectados de las reales necesidades del crecimiento y desarrollo nacional y regional. Las nuevas universidades públicas se crean principalmente por presiones sociales e intereses políticos y con presupuestos muy precarios. Pocas de las nuevas universidades privadas pueden mostrar la existencia de un campus, de una plana docente y de investigación que reúna los estándares de calificación personal y a tiempo completo, el soporte de equipamiento, de documentación científica y tecnológica, además de una vinculación directa y permanente con el sector empleador de los profesionales que forman. Ciertamente la situación de las filiales universitarias, creadas desde el 2001, es más grave. Están regadas por todo el país, lo que produce que en la mayoría de capitales de departamento compitan ofertas de diez y hasta quince universidades, con diferente calidad y precios.
b. Las expectativas salariales. Yamada señala que los retornos en la educación universitaria, tanto privada como pública, ofrecen rentabilidades privadas y sociales en términos reales comparables con otras alternativas de inversión financiera y económica disponibles en el país: se incrementaron en el 2004 en cerca de 50% respecto de los 80s y se sitúan en 17.3%. En cambio, en la educación superior no universitaria las rentabilidades privadas y sociales están muy por debajo de cualquier inversión alternativa disponible y hasta negativa en términos reales. En el año de referencia, se ubican en 10.8%. En la educación primaria, el retorno disminuyó, ubicándose en 5.6% para la primaria incompleta y 3.8% para la primaria completa. En secundaria el retorno se redujo a la mitad de sus niveles de la década del 80, situándose en 5.1% para la secundaria incompleta y 6.3% para la secundaria completa[3].
Expresado en otros términos, el mensaje de Yamada es que a mayor nivel educativo, mayores posibilidades de tener ingresos económicos mayores.
c. Las posibilidades de empleo aumentan con mayor nivel de educación. En el Perú empieza a suceder lo mismo que en el mundo desarrollado: para los jóvenes que no superan la educación secundaria completa, aumentan las posibilidades de desempleo. Lo demuestran las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Promoción Social que señalan que en el trimestre móvil marzo-abril-mayo 2007 y 2008, la PEA ocupada que tiene educación superior universitaria y superior no universitaria aumentó en 11,9% y 7,8%, mientras que disminuyó la que tiene algún año de educación secundaria y la que tiene primaria o menor nivel en 1,6% y 5,7%, respectivamente. La misma tendencia se da en el sector de las MYPES del sector servicios, la PEA ocupada que tiene educación superior aumentó en 4,2%; mientras, los que tienen a lo más algún año de educación secundaria disminuyeron en 2,6%. De otro lado, en las medianas y grandes empresas (No MYPE) del sector Servicios, la población ocupada que ha estudiado algún año de educación superior aumentó significativamente en 18,8% y los que tienen educación secundaria en 3,2%[4].
Es probable que en el futuro la educación secundaria se convierta en el requisito mínimo para acceder con éxito al mercado laboral y la necesaria base para continuar estudios profesionales. El ideal es que en el país una alianza de las instituciones de educación superior y el sector productivo permita la ejecución de planes que combinen simultáneamente la formación profesional con el empleo.
d. Aumentan los ingresantes a la universidad. Si se analiza la relación ingresantes / postulantes en los años 1990 y 2006, puede observarse que en las universidades públicas el promedio de ingresantes se ha mantenido en alrededor de uno de cada cinco postulantes. En esos años, en las universidades privadas esa relación pasó de un ingresante a dos por cada tres postulantes. En promedio, en valores absolutos el número de ingresantes por universidad pública aumentó en 14% y por universidad privada en 32%. Además, casi no se dan diferencias por sexo en la distribución de la matrícula universitaria.
Ingresantes y Postulantes a las universidades peruanas
Años: 1990-2006
|
|
1990 |
2006 | ||||||
|
Ingre-santes |
Postu-lantes |
Ingres/ Postul |
Ingres/ Univer |
Ingre-santes |
Postu-lantes |
Ingres/ Postul |
Ingres/ Univer | |
|
U. Públicas |
39841 |
176688 |
22.5% |
1423 |
58241 |
286107 |
20.4% |
1618 |
|
U. Privadas |
33402 |
86449 |
38.6% |
1392 |
103101 |
133155 |
77.4% |
1841 |
Fuente. Resumen Estadísticos de la Asamblea Nacional de Rectores 2006.
¿En cuánto se flexibilizó el ingreso a las universidades? La situación es variada, dependiendo de cada universidad. En algunas universidades públicas, como San Marcos, San Agustín, Altiplano, Herminio Valdizán y Callao, ingresa un menor porcentaje de postulantes en el 2007 comparado con 1990. En cambio, existen otras universidades públicas, como Piura, Federico Villarreal y Santiago Antúnez de Mayolo, en donde la probabilidad de ingresar de un postulante es mayor.
Tratándose de las universidades privadas, exceptuando la Ricardo Palma, donde la relación ingresantes/postulantes aumenta en 3.3%; en el resto de universidades es significativamente mayor el porcentaje de postulantes que ingresan a la universidad. En 1990, a la Pontificia Universidad Católica del Perú ingresaba el 14.9% de los postulantes; en el 2006 lo hizo el 55.4%. Comportamientos similares se dan en otras universidades de alto prestigio en Lima como son Cayetano Heredia, Pacífico y Lima. En las Universidades creadas en las dos últimas décadas prácticamente ingresa el 100% de los postulantes.
El examen de ingreso se ha convertido, en muchos casos, solo en una formalidad. Los ingresos se facilitan al aplicarse pruebas para el ingreso más sencillas que en el pasado -de opciones múltiples y casi exclusivamente de aptitud académica-. Más estudiantes ingresan a la universidad pero también mayor es el número de los que fracasan en los tres primeros ciclos de estudio.
Para enfrentar los fracasos varias universidades han establecido el "Ciclo Cero" buscando complementar la formación que los estudiantes traen de la secundaria en sus conocimientos básicos. Unos logran superar con éxito sus limitaciones, pero otros persisten en el fracaso.
Ingresantes y Postulantes en una muestra de universidades
Años: 1990-2006
|
Universidad |
1990 |
2006 | ||||
|
Ingresan-tes (a) |
Postulan-tes (b) |
(a)/(b) |
Ingresan-tes (a) |
Postulan-tes (b) |
(a)/(b) | |
|
Públicas |
|
|
|
|
|
|
|
Mayor de San Marcos |
11141 |
36509 |
30.5% |
4613 |
60296 |
7.7% |
|
San Antonio de Abad |
2356 |
9877 |
23.9% |
2619 |
11417 |
22.9% |
|
Trujillo |
2225 |
12510 |
17.8% |
1968 |
9253 |
21.3% |
|
San Agustín |
4027 |
11481 |
35.1% |
5463 |
29352 |
18.6% |
|
Ingeniería |
804 |
6860 |
11.7% |
1393 |
8128 |
17.1% |
|
La Molina |
747 |
5995 |
12.5% |
802 |
4799 |
16.7% |
|
Altiplano |
1403 |
3473 |
40.4% |
2329 |
18908 |
12.3% |
|
Piura |
952 |
4633 |
20.5% |
2249 |
5628 |
40.0% |
|
Federico Villarreal |
4406 |
24465 |
18.0% |
6584 |
13991 |
47.1% |
|
Hermilio Valdizán |
1231 |
2493 |
49.4% |
1512 |
10373 |
14.6% |
|
Enrique Guzmán y V. |
3431 |
8482 |
40.5% |
1386 |
3867 |
35.8% |
|
Santiago A. Mayolo |
322 |
1428 |
22.5% |
1017 |
3201 |
31.8% |
|
Callao |
1191 |
3481 | ||||
