Archivos Marzo 2008

Imagen: MED
Mucho se dice que el partido de la educación se juega en las escuelas. Cierto, los centros educativos son la célula básica del sistema y los resultados educativos están en estrecha relación con la capacidad del director y de los equipos docentes de elaborar, en forma conjunta, opciones creativas y adecuadas a sus contextos y a las características de los alumnos. Gran parte de la coherencia de la programación curricular hay que buscarla en una administración escolar que facilite la práctica de trabajo en equipo y la participación en toma de decisiones pedagógicas.
¿Cómo lograrlo en un país de realidades tan diversas como el Perú y en donde las condiciones de trabajo en los centros educativos son generalmente muy precarias? ¿Es posible mejorar la calidad de la gestión en los centros educativos con direcciones regionales de educación y unidades de gestión educativa local tan débiles? ¿Es la municipalización de la educación una solución a las limitaciones que hoy enfrentamos?
En julio del 2007 el gobierno aprobó la Ley Nº 29062, Ley que modifica la Ley del Profesorado en lo que se refiere a Carrera Pública Magisterial. La opinión pública acogió con beneplácito esta Ley que representa el primer paso de una reforma trascendente y profunda de la educación peruana. Seis meses más tarde, en enero del 2008, aprobó el Reglamento de la mencionada Ley, el cual reafirma la decisión de avanzar en una carrera meritocrática, en especial, basada en el buen desempeño para buscar mejores resultados en los aprendizajes de los estudiantes.

